"Caminamos de la mano. Estoy pendiente de la presión de mi mano: primero me parece que no aprieto lo suficiente y después me da la impresión de que aprieto demasiado. Nunca había entendido porqué la gente caminaba de la mano, pero, entonces, él me acaricia la palma con las puntas de los dedos, me estremezco y lo entiendo perfectamente"
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